Está en:Inicio>Célula Fotovoltaica: Estructura y Tipo de Aplicación

Célula Solar Fotovoltaica: Estructura y Tipo de Aplicación

Los células fotovoltaicas, aparte de por el tipo de material, como vimos en el artículo anterior (tipos de células solares), se pueden clasificar también por el tipo de aplicación y su estructura.

Clasificación por su estructura:
Una de las innovaciones producidas supone el uso de diferentes materiales para producir la unión, de forma que podemos hacer una primera distinción entre:

  • Homouniones: la unión p-n se crea sobre un único material por difusión de dopantes desde lados opuestos de la célula.
  • Heterouniones: los dos materiales situados a ambos lados de la unión son diferentes, producidos por distintas tecnologías de fabricación.

Ejemplo de Célula fotovoltaica SolarWorld con captación por ambas caras

A su vez, podemos tener estructuras formadas por distinto número de uniones p-n en el mismo dispositivo, con lo cual distinguimos entre:

  • Dispositivos de unión simple: se crea una única unión p-n en la estructura del dispositivo, aunque esta puede estar formada por compuestos distintos a cada lado de la unión.
  • Dispositivos multi-unión: se produce a base de varias uniones superpuestas, que pueden formar parte de una única célula o corresponder a distintas células crecidas en la misma estructura.
  • Dispositivos monocélula: son los más comunes y los que se encuentran actualmente en el mercado, ejemplos serían las células empleadas, por ejemplo, en los paneles SolarWorld Sunmodule Plus SW 290 Mono.
  • Dispositivos tandem o en cascada: es la combinación de dos o más células en una misma estructura con el fin de aprovechar el mayor rango posible del espectro solar.

INTERCONEXIÓN DE LAS CÉLULAS:

Existen claras diferencias estructurales y de diseño entre células que van destinadas a aplicaciones diferentes o que trabajan en diferentes condiciones. Podemos realizar una clasificación básica de las células en cuatro grupos según el tipo de aplicación a que van destinadas:

  • Células para aplicaciones terrestres sin concentración: la práctica totalidad de los módulos disponibles comercialmente son para este tipo de aplicaciones.
  • Células para integración en edificios: presentan como característica más destacada su semitransparencia, permitiendo el paso de una fracción de la luz que reciben a la parte posterior. Esta semitransparencia se logra mediante la creación de surcos o agujeros de anchura controlada en las capas activas de la célula.
  • Células para aplicaciones terrestres bajo concentración: en busca del mayor rendimiento de conversión posible, se han incluido algunos módulos los concentradores, capaces de incrementar la radiación solar incidente sobre la célula.
  • Células para aplicaciones espaciales: han seguido una evolución permanente desde el comienzo de las investigaciones hasta la actualidad.

Artículo elaborado por el departamento técnico de SunFields Europe: www.sfe-solar.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies