
¿Se puede instalar aerotermia en una casa ya construida?
Sí, es totalmente posible instalar aerotermia en una casa ya construida, tanto en viviendas unifamiliares como en pisos. Con la tecnología actual, los sistemas de aerotermia pueden integrarse en edificaciones existentes, siendo una solución de alta eficiencia energética para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS).
Los bombas de calor aerotérmicas para casas existentes sustituyen a calderas de gas, gasoil o propano por un equipo eléctrico de alta eficiencia, con un COP habitualmente superior a 3. Estos sistemas de calefacción por bomba de calor pueden integrarse en pisos y viviendas unifamiliares sin realizar una reforma estructural.
A continuación analizamos los factores que condicionan directamente la decisión de instalar aerotermia en una vivienda existente.
Contenido
- ¿Qué requisitos técnicos debe reunir una vivienda para instalar aerotermia?
- ¿Puedes reutilizar mi sistema de radiadores actual o necesito cambiarlos?
- ¿Cómo es el proceso de instalación en una casa ya construida?
- ¿Cuánto espacio se necesita y dónde se colocan los equipos de aerotermia?
- ¿Cuánto cuesta instalar aerotermia?
- ¿Es diferente instalar aerotermia en un piso que en una casa unifamiliar?
¿Qué requisitos técnicos debe reunir una vivienda para instalar aerotermia?
Para instalar aerotermia en una vivienda ya construida, es imprescindible cumplir tres requisitos técnicos que garanticen el rendimiento del sistema y la viabilidad de la instalación.
1. Aislamiento térmico
Como la aerotermia se dimensiona para compensar las pérdidas de energía térmica de la vivienda, un buen aislamiento es fundamental para que el sistema mantenga un rendimiento energético elevado. El sistema de aerotermia aprovecha la energía del aire exterior para climatizar el interior, por lo que cualquier pérdida de calor o frío a través de paredes, ventanas o techos reduce de forma notable su rendimiento energético.Llamamos aislamiento "suficiente" al que cumple los estándares actuales del Código Técnico de la Edificación (CTE). Estos estándares han incrementado progresivamente sus exigencias de aislamiento en los últimos años e incluyen ventanas con doble acristalamiento, cerramientos sin puentes térmicos y una envolvente bien sellada. La vivienda suele requerir un incremento previo del aislamiento antes de instalar aerotermia, si es antigua.
2. Instalación eléctrica
La aerotermia requiere una fuente eléctrica estable y adecuada, ya que el sistema funciona con electricidad para mover el refrigerante y alimentar el compresor. Es imprescindible comprobar que la potencia contratada cubre el consumo adicional, especialmente si se sustituye una calefacción tradicional por un sistema de aerotermia.Además, el cuadro eléctrico debe estar en buen estado y debe facilitar la integración del nuevo sistema sin riesgos ni sobrecargas. En algunos casos, cuando el cuadro eléctrico no es suficiente, se requiere actualizarlo o instalar protecciones específicas.
3. Espacio disponible
La vivienda debe contar con superficie disponible para ubicar tanto la unidad exterior como la unidad interior del sistema de aerotermia. La unidad exterior necesita estar en un lugar ventilado, preferiblemente al aire libre, mientras que la unidad interior se instala dentro de la vivienda y puede incluir depósitos de agua caliente o módulos hidráulicos.El espacio disponible limita la viabilidad de la instalación en pisos pequeños o viviendas con restricciones estructurales, y puede obligar a descartar determinadas configuraciones de aerotermia.

¿Puedes reutilizar mi sistema de radiadores actual o necesito cambiarlos?
Sí, en algunos casos puedes reutilizar tu sistema de radiadores, siempre que su dimensionado y tipo sean compatibles con las temperaturas de trabajo de la aerotermia.
Las calderas tradicionales (como las de gas o gasoil) suelen funcionar a temperaturas de impulsión de entre 70 ºC y 80 ºC. En cambio, la aerotermia trabaja de forma óptima con temperaturas mucho más bajas, normalmente entre 35 ºC y 55 ºC. Esto significa que, para conservar el confort térmico, los emisores deben calentar la estancia con una temperatura de impulsión más baja, mediante un mayor caudal de agua.
Hay tres escenarios posibles.
- Mantener los radiadores existentes si están sobredimensionados:
Los radiadores sobredimensionados suelen funcionar correctamente con aerotermia. Esto ocurre cuando la vivienda dispone de radiadores grandes, instalados con exceso de potencia respecto a lo que realmente necesita, ya que tienen más superficie de emisión. Es el caso típico de viviendas antiguas con sistemas generosos pensados para calderas de alto rendimiento. - Sustituir los radiadores por modelos de baja temperatura:
Es necesario cambiar los radiadores actuales por modelos diseñados específicamente para aerotermia cuando no son suficientes para calentar con temperaturas de impulsión más bajas. Los radiadores de baja temperatura tienen mayor superficie, mejor convección y están optimizados para trabajar con impulsiones entre 35 ºC y 45 ºC. También puedes valorar la instalación de suelo radiante como alternativa de alta eficiencia energética. - Complementar el sistema:
Es viable conservar parte del sistema actual y complementarlo con emisores adicionales en zonas críticas en algunos casos concretos. Por ejemplo, añadir radiadores de baja temperatura en estancias grandes o mal aisladas, o combinar con fancoils para refrigeración en verano. Esta solución híbrida resulta especialmente adecuada en reformas parciales.
Antes de decidir, conviene encargar un estudio térmico profesional que analice el aislamiento, la distribución de calor, el tipo de radiadores y las necesidades de confort. Instalar aerotermia sin esta evaluación puede provocar un rendimiento deficiente y un consumo elevado, porque el sistema no estaría adaptado a las condiciones reales de tu vivienda.
¿Qué otras opciones existen distintas del suelo radiante?
Existen varias opciones distintas del suelo radiante para aprovechar la aerotermia en viviendas ya construidas, como los fancoils o incluso sistemas de aerotermia aire-aire con splits.
Alternativas al suelo radiante: fancoils (ventiloconvectores)
Un fancoil es un dispositivo de climatización que utiliza un intercambiador de calor por agua y un ventilador para distribuir aire caliente o frío en el ambiente. Este equipo se conecta a un sistema de aerotermia que genera agua a baja temperatura, tanto caliente como fría. Visualmente, el fancoil se parece a la consola interior de un aire acondicionado.
Ventajas frente al suelo radiante
- Instalación menos invasiva: El sistema de fancoils no requiere levantar suelos ni ejecutar reformas estructurales de gran alcance, lo que lo convierte en una opción especialmente adecuada para reformas.
- Climatización dual: El sistema de fancoils proporciona calor en invierno y frío en verano con el mismo equipo.
- Respuesta rápida: El sistema de fancoils modifica la temperatura de la estancia más deprisa que el suelo radiante.
- Versatilidad: Los fancoils se adaptan a diferentes tipos de vivienda y distribución.
- Compatible con energía solar: El sistema de fancoils puede combinarse con placas solares para aumentar la eficiencia.
Desventajas frente al suelo radiante
- Ruido: El ventilador genera cierto nivel de ruido, aunque los modelos modernos lo minimizan.
- Estética: Los fancoils son visibles en la estancia, lo que modifica la estética del espacio y condiciona la decoración.
- Mantenimiento: Los fancoils requieren limpieza periódica de filtros y revisión del ventilador.
Otra opción es la aerotermia aire-aire, que no usa agua sino que transfiere directamente el calor o frío al aire mediante splits (como los de aire acondicionado). Esta solución es más sencilla de instalar que los sistemas con circuito de agua (aire-agua), aunque es menos eficaz en calefacción en climas fríos y no produce ACS (agua caliente sanitaria).
¿Cómo es el proceso de instalación en una casa ya construida?
La instalación de aerotermia en una casa ya construida, normalmente se desarrolla en las siguientes fases, con un efecto mínimo en la vivienda cuando se eligen soluciones como fancoils o sistemas aire-aire.
- Visita técnica y estudio previo
Un técnico especializado visita la vivienda para evaluar su aislamiento, distribución, necesidades térmicas y posibilidades de instalación. El técnico comprueba si hay espacio para la unidad exterior, determina cómo distribuir los emisores interiores (fancoils, radiadores, etc.) y verifica si la instalación eléctrica es suficiente. Esta fase no implica obras, únicamente inspección visual y toma de datos. - Diseño y elección del equipo
Con el estudio previo, se diseña el sistema: se elige la bomba de calor adecuada, el tipo de emisores (fancoils, radiadores de baja temperatura, splits) y se decide si se incluirá producción de ACS. También se planifica el recorrido de las tuberías y cables. Esta etapa es imprescindible para minimizar reformas innecesarias. - Instalación de la unidad exterior
La bomba de calor se instala en el exterior (terraza, patio, fachada). Esta unidad requiere fijación sobre una base sólida, completamente vertical, y conexión con el interior mediante tuberías hidráulicas y cables eléctricos. Esta parte implica una intervención mínima, ya que sólo se perfora la pared para pasar las conducciones. Además, esta intervención no afecta a la estructura ni al interior de la vivienda. - Instalación de la unidad interior y conexiones hidráulicas
Se instala la unidad interior de la bomba de calor y se colocan los fancoils o emisores en las estancias. Aquí se concentra la mayor parte de la obra necesaria, aunque mucho menos que con suelo radiante. Se instalan tuberías de agua que conectan los emisores con la bomba de calor. Las obras se limitan a la colocación de tuberías y pequeñas reparaciones de acabado, si hay falso techo o canaletas disponibles. En viviendas sin preinstalación, esta distribución requiere abrir rozas localizadas en paredes o suelos, lo que hace la instalación más visible. - Conexiones eléctricas
Se conectan todos los componentes al cuadro eléctrico. Esto abarca la alimentación de la bomba de calor, los termostatos y, en algunos casos, los controladores inteligentes. Esta fase tiene un impacto bajo: se aprovechan canalizaciones existentes o se instalan nuevas de forma discreta. - Puesta en marcha y configuración
Una vez todo está instalado, el instalador efectúa la carga del circuito hidráulico, comprueba la presión, purga los emisores y configura el sistema. Se ajustan los termostatos, se verifica el rendimiento y se explica al usuario cómo usarlo. No hay obras en esta fase, sólo ajustes técnicos.

En conjunto, la instalación de la unidad exterior y las conexiones eléctricas tienen un efecto menor sobre la vivienda que la distribución de tuberías hidráulicas. Cuando no hay preinstalación, esta distribución requiere abrir rozas y puede hacer más visible la intervención.
¿Cuánto espacio se necesita y dónde se colocan los equipos de aerotermia?
La aerotermia exige una planificación detallada del espacio disponible, pero con las soluciones actuales incluso en pisos sin terraza se pueden diseñar soluciones de instalación específicas.
La unidad exterior de aerotermia necesita estar en un lugar bien ventilado, sin recirculación del aire. De este modo se evitan problemas de rendimiento. Se recomienda dejar al menos 1 m libre delante del equipo y unos 30 cm por detrás. Además, la unidad exterior debe instalarse a una distancia suficiente de ventanas y zonas habitadas para cumplir la normativa acústica. La unidad exterior también tiene que respetar la normativa local, si se coloca en zonas comunes o visibles desde el exterior.
La unidad interior suele instalarse en un cuarto técnico, garaje, lavadero o incluso en la cocina si el espacio lo admite. Los modelos compactos tipo "todo en uno" o "neveras" ocupan aproximadamente el espacio de un frigorífico, mientras que los sistemas con depósito separado requieren algo más de superficie. Lo ideal es que la unidad interior esté en una zona accesible, con buena ventilación y cerca de las conexiones hidráulicas y eléctricas necesarias. Siempre que sea posible, se deben priorizar cuartos técnicos, lavaderos u otros espacios ya disponibles en la vivienda.
En casos complejos de instalación, como pisos sin terraza o con balcones pequeños, se recurre a soluciones específicas. Algunos equipos monobloc verticales combinan la unidad exterior y la unidad interior en un único dispositivo. Gracias a este diseño, es posible instalarlos en balcones estrechos o patios interiores. También se puede valorar la instalación en fachadas, cubiertas del edificio o patios comunitarios, siempre que se cumpla la normativa y se obtenga el permiso correspondiente. Estas opciones hacen posible la instalación de aerotermia incluso en viviendas con limitaciones de espacio.
¿Cuánto cuesta instalar aerotermia?
El coste de instalar aerotermia cambia en función de las características del inmueble y del tipo de instalación. Para una vivienda unifamiliar promedio, el precio orientativo de una instalación completa en 2025 oscila entre 11.000 € y 20.000 €, aunque en casas grandes con suelo radiante supera los 25.000 €.
El precio de instalación depende principalmente de la potencia del equipo, el tipo de emisor, la marca y la complejidad de la instalación.
- Potencia del equipo: Depende del tamaño de la vivienda y su grado de aislamiento térmico. A mayor superficie y menor aislamiento, mayor potencia requerida.
- Tipo de emisores de calor: El tipo de emisor de calor repercute de forma directa en el coste de la instalación. En general, los radiadores de baja temperatura suelen ser más económicos, los fancoils tienen un precio medio y el suelo radiante es la solución más cara, aunque también es la más eficiente.
- Marca y modelo del sistema: Los equipos de alta gama ofrecen mayor rendimiento y durabilidad, pero también elevan el coste inicial.
- Complejidad de la instalación: Adaptar una casa ya construida puede requerir reformas hidráulicas y eléctricas, lo que encarece el proyecto. La ubicación geográfica también importa: en zonas frías se necesitan sistemas más potentes.
Comparado con gasoil, el ahorro estimado se sitúa habitualmente entre el 60 y el 70 % anual, y, comparado con gas natural, se sitúa entre el 40 y el 60 % anual.
Esto se traduce en una reducción del gasto de entre 600 € y 1.200 € al año, en función del tamaño de la vivienda, del uso del sistema y del nivel de aislamiento existente. La inversión suele amortizarse entre 5 y 7 años, o incluso en 3 o 4 años si se accede a subvenciones como las del programa Next Generation.
¿Existen ayudas o subvenciones para reducir el coste de la instalación?
Sí, existen ayudas que reducen de forma notable el coste de la instalación y pueden marcar la diferencia en la decisión de compra.
Fondos europeos Next Generation
Estos fondos se gestionan a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Están orientados a fomentar la eficiencia energética en edificios residenciales y suelen cubrir parte del coste de la compra del equipo y de la instalación. En algunos casos, también financian actuaciones complementarias, como mejoras en el aislamiento. Estos fondos terminan el 31 de agosto de 2026.
Subvenciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)
Estas subvenciones incluyen programas destinados a mejorar la eficiencia energética. Para ello, promueven la sustitución de calderas por bombas de calor (aerotermia), el incremento del aislamiento y otras actuaciones que reduzcan el consumo y las emisiones.
Subvenciones autonómicas y locales
Cada comunidad autónoma lanza convocatorias propias, capaces de complementar las ayudas nacionales.
En Andalucía se ofertan programas específicos para energías renovables en el hogar. Los programas de cada comunidad también pueden incluir bonificaciones fiscales o reducciones en el IBI si se optimiza la eficiencia energética.
En el País Vasco, y hasta el 30 de junio de 2026, siguen activas las ayudas vinculadas a los fondos Next Generation y a la lucha contra el reto demográfico.
En la Comunidad de Madrid, el Plan Rehabilita Madrid 2025 ofrece subvenciones para la eficiencia energética, la rehabilitación, la incorporación de energías limpias y la modernización de sistemas de calefacción, apartado en el que la aerotermia puede encajar si sustituye equipos tradicionales.
Para saber qué ayudas están activas, conviene consultar tres fuentes: el portal oficial de tu comunidad autónoma, la web del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) y la web del ayuntamiento en el que se ubique la vivienda.
¿Es diferente instalar aerotermia en un piso que en una casa unifamiliar?
Las condiciones de instalación difieren de forma notable entre pisos y viviendas unifamiliares, tanto por el espacio disponible como por las normativas y la demanda energética.
En pisos, una de las principales limitaciones es el espacio, tanto para ubicar la unidad exterior como para instalar el equipo interior. Con frecuencia es necesario adaptar balcones, terrazas o incluso fachadas. Esta adaptación obliga a solicitar autorización formal a la comunidad de propietarios. Además, las normativas internas del edificio pueden restringir este tipo de instalaciones, especialmente si afectan a zonas comunes.
Por otro lado, los pisos presentan generalmente una demanda energética menor. Esto facilita utilizar equipos más compactos y menos potentes, aunque también puede limitar el ahorro energético potencial. A pesar de estas limitaciones, se han desarrollado soluciones específicas para viviendas en altura. Un ejemplo son los equipos de tamaño reducido para fachadas, balcones o patios interiores, que posibilitan una integración eficaz sin grandes reformas.
En el caso de las viviendas unifamiliares, la instalación de aerotermia ofrece mayor flexibilidad y posibilidades. Como estas viviendas cuentan con más espacio, es más sencillo ubicar la unidad exterior en jardines, patios o tejados. En muchos casos no es necesario obtener autorizaciones de terceros que retrasen o limiten el proyecto de instalación. Además, estas viviendas suelen tener una mayor superficie y, por tanto, una demanda energética superior. Esta característica justifica el uso de equipos más potentes y favorece la combinación con otros sistemas de energía renovable, como paneles solares fotovoltaicos, para aumentar aún más la eficiencia global.
¿Quieres saber más sobre cómo funciona la aerotermia?
Si estás valorando instalar aerotermia en tu vivienda ya construida, puede ser útil profundizar en los fundamentos del sistema: qué es exactamente una bomba de calor aerotérmica, cómo aprovecha la energía del aire exterior, cuánto consume y qué rendimiento puedes esperar según el clima de tu zona. En nuestra guía completa sobre aerotermia está toda esta información de forma detallada.
