
¿A qué temperatura configurar la aerotermia?
Configurar la temperatura de un sistema de aerotermia en los rangos recomendados constituye el requisito principal para alcanzar el equilibrio entre confort térmico y eficiencia energética. Una regulación ajustada a las necesidades térmicas de la vivienda no sólo incrementa la sensación de bienestar en el hogar, sino que también reduce el consumo eléctrico y prolonga la vida útil del equipo.
Las temperaturas recomendadas para la aerotermia son las siguientes.
| Modo de funcionamiento | Variable | Temperatura recomendada |
|---|---|---|
| Calefacción (invierno) | Temperatura ambiente | 19-21 ºC |
| Agua para suelo radiante | 30-40 ºC | |
| Agua para radiadores de baja temperatura | 40-50 ºC | |
| Refrigeración (verano) | Temperatura ambiente | 24-26 ºC |
| Agua para suelo refrescante | 15-18 ºC | |
| Agua caliente sanitaria (ACS) | Temperatura óptima | 50-55 ºC |
| Ciclo térmico antilegionela | 70 ºC durante 30 minutos | |
| Máximo recomendado en uso continuo | 60 ºC |
Entre los factores que determinan la temperatura de impulsión necesaria, el factor principal es el tipo de emisor. Los sistemas con suelo radiante requieren temperaturas de impulsión más bajas (entre 30 ºC y 40 ºC), mientras que los radiadores convencionales necesitan valores más altos. Además, es necesario adaptar la configuración a la estación del año, ajustando la temperatura ambiente entre 19 ºC y 21 ºC en invierno y entre 24 ºC y 26 ºC en verano. La programación horaria del termostato reduce los cambios bruscos de temperatura, y el aislamiento térmico de la vivienda disminuye las pérdidas de calor o frío respecto a la temperatura deseada.
Contenido
- ¿Cuál es la temperatura ideal de la aerotermia en invierno para calentar la casa?
- ¿Qué temperatura se recomienda para la aerotermia en verano para refrescar?
- ¿A qué temperatura se debe configurar el agua caliente sanitaria?
- ¿Cómo varía la temperatura del agua según los emisores térmicos?
- ¿Qué otros factores considerar para optimizar la temperatura y el consumo?
- ¿Cómo programar la curva de calefacción para un funcionamiento automático?
¿Cuál es la temperatura ideal de la aerotermia en invierno para calentar la casa?
La temperatura ambiente recomendada para la aerotermia en invierno está entre 19 ºC y 21 ºC. El valor óptimo para equilibrar confort y ahorro energético es 20 ºC, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Este rango garantiza un ambiente confortable sin incurrir en un consumo excesivo de energía. Por la noche, la temperatura puede bajarse a entre 15 ºC y 17 ºC, especialmente si se usan mantas térmicas o ropa adecuada para dormir.
Cada grado adicional por encima de 21 ºC puede aumentar el consumo energético entre un 7 % y un 10 %. Este incremento repercute directamente en la factura de la luz. Esto ocurre porque la eficiencia de la bomba de calor disminuye conforme se incrementa la temperatura de impulsión.
La percepción del confort térmico no está determinada únicamente por la temperatura ambiente, sino por una combinación de factores como la humedad relativa, la velocidad del aire, el aislamiento de la vivienda y la actividad física. Por ejemplo, una humedad alta aumenta la sensación térmica de calor en el ambiente, mientras que una humedad baja provoca sensación de sequedad y frío, incluso si el termostato marca 20 ºC. Del mismo modo, las corrientes de aire o una ventilación deficiente disminuyen la sensación de confort, y el tipo de ropa o el nivel de actividad modifican la percepción del calor.
¿Qué temperatura se recomienda para la aerotermia en verano para refrescar?
En verano, se recomienda fijar la temperatura ambiente entre 24 ºC y 26 ºC para optimizar simultáneamente el confort y el ahorro energético con aerotermia. Reducir la temperatura por debajo de este rango incrementa el consumo energético (en torno a un 7-10 % por cada grado) y provoca un ambiente interior más frío y con menor humedad relativa, dependiendo del clima del lugar.
El IDAE recomienda fijar la temperatura de refrigeración en 26 ºC como valor óptimo.
Aunque puede parecer tentador ajustar el termostato a 21 ºC o menos en días calurosos, hacerlo tiene consecuencias negativas.
- Mayor consumo energético: Por cada grado que se baja la temperatura, el consumo aumenta entre un 7 % y un 10 %, lo que se traduce en un incremento proporcional en la factura eléctrica.
- Malestar térmico: Una temperatura demasiado baja provoca sensación de frío excesivo, especialmente al pasar de ambientes exteriores calurosos a interiores muy fríos.
- Ambiente seco: El aire frío reduce la humedad relativa del ambiente y provoca sequedad en la piel, la garganta y las mucosas. Esta sequedad afecta al bienestar general.
¿A qué temperatura se debe configurar el agua caliente sanitaria?
La temperatura recomendada para el agua caliente sanitaria en el depósito de acumulación es de entre 50 ºC y 55 ºC para un uso doméstico habitual en viviendas familiares. Para prevenir la legionela, el sistema debe ejecutar ciclos térmicos periódicos en el depósito de acumulación, elevando la temperatura a 70 ºC durante al menos 30 minutos.
Aumentar la temperatura del agua por encima de 55 ºC aumenta innecesariamente el consumo energético, ya que el sistema debe trabajar más para conservar esa temperatura. A partir de 60 ºC, el agua puede causar lesiones en la piel si no se regula la temperatura en los grifos, y acelera la acumulación de cal.
La normativa española, en particular los Reales Decretos (RD) 487/2022 y 614/2024, exige realizar tratamientos térmicos periódicos para prevenir la proliferación de Legionella pneumophila, bacteria asociada al riesgo sanitario en sistemas ACS.
¿Cómo varía la temperatura del agua según los emisores térmicos?
La temperatura de impulsión es la temperatura a la que el sistema de aerotermia envía el agua hacia los emisores térmicos (como suelo radiante, radiadores o fancoils) para calefacción o refrigeración. Esta temperatura varía según el tipo de emisor, el modo de funcionamiento (calor o frío), y el diseño del sistema.
En sistemas domésticos, esto implica utilizar rangos de temperatura de impulsión diferentes para suelo radiante, radiadores de baja temperatura, radiadores convencionales y fancoils.

¿A qué temperatura se pone el agua para suelo radiante?
La temperatura del agua para suelo radiante varía según la estación:
- Invierno (calefacción): una temperatura del agua entre 30 ºC y 40 ºC mantiene una temperatura ambiente confortable.
- Verano (refrigeración): una temperatura del agua entre 15 ºC y 18 ºC refresca sin generar corrientes de aire ni ruido.
El suelo radiante es un sistema de climatización por superficie, lo que significa que distribuye el calor o el frío a través de una gran área (suelo). Esto hace que el ambiente se modifique de forma gradual y uniforme, sin necesidad de tempertauras extremas.
Cuando se utiliza el suelo radiante en modo refrescante, no se debe reducir la temperatura del agua por debajo del punto de rocío del aire interior. Se produce condensación sobre el suelo si el agua está por debajo de ese valor. Esta condensación ocasiona humedades y aumenta el riesgo de caídas.
¿Qué temperatura necesita el agua para los radiadores?
La temperatura del agua para radiadores depende del tipo de radiador. Para radiadores de baja temperatura, entre 40 ºC y 50 ºC, y para radiadores convencionales, entre 60 ºC y 75 ºC.
Los radiadores de baja temperatura están diseñados específicamente para sistemas de aerotermia y otras fuentes de energía renovable. Su estructura incrementa la superficie de intercambio térmico, lo que posibilita emitir calor de forma eficiente incluso con agua a menor temperatura. Estos radiadores posibilitan que el coeficiente de rendimiento (COP) alcance valores más altos a temperaturas de impulsión moderadas.
Los radiadores tradicionales se han utilizado con calderas de gas o gasoil para aportar el calor necesario y conservar la temperatura ambiente de consigna. Para conseguir el mismo efecto con aerotermia, estos radiadores necesitan agua mucho más caliente. Aunque los radiadores convencionales pueden conectarse a sistemas de aerotermia, reducen la eficiencia global. La bomba de calor debe trabajar a mayor temperatura, lo que implica más consumo eléctrico. En climas templados, los radiadores tradicionales pueden conservar una temperatura ambiente adecuada con aerotermia si se incrementa el aislamiento térmico de la vivienda o se complementan con otros emisores de baja temperatura (como suelo radiante o fancoils).
¿Cuál es la temperatura de impulsión para los fancoils?
La temperatura de impulsión para los fancoils suele estar entre 35 ºC y 50 ºC en invierno y entre 7 ºC y 12 ºC en verano.
Los fancoils (ventiloconvectores) son emisores térmicos que combinan un intercambiador de agua con un ventilador interno. Esta combinación facilita ajustar la temperatura del aire interior tanto en invierno como en verano de forma rápida y con un buen rendimiento energético.
- En modo calefacción, una temperatura de impulsión entre 35 ºC y 50ºC (45 ºC es óptima), y el ventilador impulsa y mezcla el aire caliente en la estancia incluso con agua a baja temperatura.
- En modo refrigeración, los fancoils funcionan con agua entre 7 ºC y 12 ºC, con una refrigeración activa comparable a la de un sistema de aire acondicionado convencional.
El tiempo de respuesta térmica de los fancoils es menor que el del suelo radiante. Además, estos equipos pueden controlar la temperatura de cada habitación de forma independiente y mantienen un rendimiento elevado con bombas de calor, sistemas de aerotermia y configuraciones híbridas. También están disponibles en formato mural, de suelo o empotrable.
¿Qué otros factores considerar para optimizar la temperatura y el consumo?
Para optimizar el consumo, es fundamental analizar la respuesta térmica de la vivienda y del sistema en conjunto (aislamiento térmico, programación del termostato, temperatura exterior, mantenimiento del sistema).
1. Aislamiento térmico de la vivienda
El aislamiento térmico es fundamental para reducir las pérdidas de calor o frío. Además, aumenta la eficiencia del sistema porque disminuye las horas de funcionamiento a potencia elevada. Invertir en ventanas de doble acristalamiento, puertas bien selladas y aislamiento en paredes y techos puede reducir de forma apreciable el consumo energético.
2. Programación horaria del termostato
La programación horaria del termostato reduce los cambios bruscos de temperatura, que de otro modo incrementarían las horas de funcionamiento de la bomba de calor a alta potencia. Conviene configurar programaciones con horarios alineados con los hábitos diarios, por ejemplo, reducir la temperatura por la noche o cuando no hay nadie en casa. Existen termostatos inteligentes que modifican automáticamente la temperatura de consigna en función de la ocupación detectada y de la temperatura exterior.
3. Influencia de la temperatura exterior
La aerotermia extrae energía del aire exterior, por lo que su rendimiento disminuye con temperaturas muy bajas. Conviene aumentar la temperatura de impulsión sólo hasta el punto en que se mantenga un COP aceptable, si se opta por hacerlo.
4. Mantenimiento regular del sistema
La limpieza de filtros, la revisión de bombas y la comprobación de fugas son básicas para conservar el rendimiento térmico y el COP del sistema. Un sistema mal mantenido puede consumir más energía y generar mayores oscilaciones de temperatura, lo que reduce la sensación de confort. Por este motivo, se recomienda realizar una revisión anual del sistema por parte de un técnico especializado.
¿Cómo programar la curva de calefacción para un funcionamiento automático?
La curva de calefacción (curva de compensación) es un parámetro de control del sistema de aerotermia. Gracias a este parámetro, el sistema ajusta automáticamente la temperatura de impulsión del agua en función de la temperatura exterior, en lugar de mantener un valor fijo. Cuando la temperatura exterior disminuye, la curva incrementa la temperatura de impulsión del agua, y cuando la temperatura exterior aumenta, la curva reduce la temperatura de impulsión. Este ajuste mantiene una temperatura interior más estable y reduce el consumo energético, ya que evita calentar más de lo necesario y elimina la necesidad de ajustes manuales constantes.
La curva se representa gráficamente y se configura con dos parámetros. El primero es la pendiente, que determina cuánto sube la temperatura del agua por cada grado que baja la temperatura exterior. El segundo es el punto de corte, es decir, la temperatura mínima exterior que activa la calefacción. Cuando la curva se programa con una pendiente adecuada al aislamiento y al tipo de emisores, el sistema mantiene una temperatura interior estable.
En el caso de iDM Energie, el sistema utiliza la previsión meteorológica de hasta 3 días para ajustar anticipadamente la curva de calefacción. Además, el sistema tiene en cuenta las tarifas de la electricidad del día siguiente y el posible excedente de producción de la instalación solar fotovoltaica asociada.
