
¿Cuáles son los tipos de aerotermia?
La aerotermia se ha diversificado tanto en los últimos años que ya no basta con hablar de "una bomba de calor". Hoy existen distintos tipos según su tecnología, su diseño físico, la temperatura a la que trabajan, el tipo de conexión eléctrica, el uso previsto e incluso los emisores con los que se combinan. Entender estas diferencias es necesario para elegir un sistema que realmente encaje con la vivienda, el clima y las necesidades del usuario.
Por eso, cuando nos preguntamos "¿Cuáles son los tipos de aerotermia?", la respuesta no es una sola categoría, sino un conjunto de clasificaciones que ayudan a tomar decisiones informadas: desde si la máquina debe ser monobloc o bibloc, hasta si necesitamos baja o alta temperatura, si la instalación será para ACS o para calefacción completa, o qué emisores son compatibles. Conocer estas variantes te ayuda a seleccionar la aerotermia adecuada con criterio técnico y sin sorpresas durante la instalación o el uso diario.
Contenido
- ¿Qué tipos de aerotermia existen según su tecnología?
- ¿Qué tipos de aerotermia hay según el diseño de la unidad exterior?
- ¿Qué tipos de aerotermia existen según la temperatura de impulsión?
- ¿Qué tipos de aerotermia hay según la conexión eléctrica?
- ¿Qué tipos de aerotermia hay según su uso?
- ¿Con qué tipos de emisores es compatible la aerotermia?
- ¿Qué factores determinan qué tipo de aerotermia debo elegir?
¿Qué tipos de aerotermia existen según su tecnología?
La aerotermia se ha convertido en una de las tecnologías más eficientes para climatizar viviendas y producir agua caliente, pero no todos los sistemas funcionan de la misma manera. Para entender sus diferencias, resulta útil clasificarlos según cómo transfieren la energía térmica desde el aire exterior hacia el interior de la vivienda. Esta perspectiva tecnológica distingue claramente qué aporta cada tipo de instalación y en qué situaciones resulta más adecuada.
A partir de este criterio, la aerotermia puede dividirse en varias categorías basadas en su fluido de intercambio y en la forma en que distribuyen el calor o el frío dentro del edificio. Esta clasificación facilita comparar prestaciones, usos recomendados y limitaciones de cada sistema.
Los tipos de aerotermia según su sistema de transferencia de energía, están listados a continuación.
- Aerotermia aire-aire
- Aerotermia aire-agua

Aerotermia aire-aire
La aerotermia aire-aire utiliza una bomba de calor que absorbe energía del aire exterior y la expulsa al interior en forma de aire caliente o frío. Funciona igual que un sistema de aire acondicionado tipo split, pero con capacidad reversible para calefacción y refrigeración.
No emplea agua como fluido intermedio: el intercambio es directo entre aire exterior y aire interior.
La aerotermia aire-aire es recomendable en viviendas donde no existe instalación de calefacción por agua (radiadores o suelo radiante), así como en pisos o locales donde se busca una instalación rápida y económica. También resulta adecuado para zonas climáticas templadas donde la demanda de calefacción no es muy alta, o en espacios donde se desea calentar y enfriar con el mismo equipo sin necesidad de obras complejas.
Entre las limitaciones de la aerotermia aire-aire están las siguientes.
- No produce agua caliente sanitaria (ACS).
- La distribución del calor depende del flujo de aire, lo que puede generar corrientes o diferencias de temperatura.
- Menor confort térmico comparado con sistemas por agua, especialmente en calefacción.
- Utiliza unidades interiores visibles (splits), lo que puede afectar la estética.
- En climas muy fríos, su rendimiento puede disminuir más que en sistemas aire-agua.
Aerotermia aire-agua
La aerotermia aire-agua es el sistema más extendido en viviendas. La bomba de calor extrae energía del aire exterior y la transfiere a un circuito de agua, que puede alimentar suelo radiante, radiadores de baja temperatura, fancoils y depósitos de ACS.
Es un sistema muy versátil porque con un único equipo se obtiene calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
La aerotermia aire-agua es la más utilizada por las siguientes razones.
- Alta eficiencia incluso en climas fríos gracias a la inercia térmica del agua.
- Mayor confort: el calor por agua es más uniforme y estable que el aire impulsado.
- Compatibilidad con instalaciones existentes de calefacción por agua.
- Producción de ACS, algo que la aerotermia aire-aire no puede hacer.
- Integración sencilla con energías renovables (fotovoltaica, solar térmica).
- Amplia oferta comercial y soporte técnico, lo que facilita su implantación.
¿Qué tipos de aerotermia hay según el diseño de la unidad exterior?
Según el diseño de la unidad exterior, la aerotermia se divide en dos tipos: monobloc y bibloc, que difieren en cómo distribuyen los componentes entre el exterior y el interior de la vivienda.
Esta elección cambia cómo se organiza el circuito frigorífico, qué parte de la instalación queda expuesta al exterior y qué parte se ubica dentro de la vivienda. Y, por ello, afecta al espacio necesario, la complejidad de la instalación, el mantenimiento y el precio final del sistema.

Aerotermia monobloc
En un sistema monobloc, todo el circuito frigorífico está contenido dentro de la unidad exterior. Esto significa que el gas refrigerante nunca entra en la vivienda: desde la unidad exterior sale agua hacia el interior para alimentar suelo radiante, radiadores o el depósito de ACS.
Las ventajas de la aerotermia monobloc son las siguientes.
- Instalación más sencilla, rápida y con menos requisitos técnicos.
- No necesita de instalador certificado en gases refrigerantes para la conexión interior.
- Menor riesgo de fugas de refrigerante, ya que todo queda sellado en la unidad exterior.
- Ideal cuando se busca una solución compacta y con poco mantenimiento.
La aerotermia monobloc es ideal para viviendas con espacio interior limitado donde no se desea instalar una unidad interior de gran tamaño, así como en reformas rápidas o instalaciones donde se busca reducir la obra y el tiempo de montaje. También resulta especialmente adecuado en climas templados, donde la unidad exterior no está expuesta a condiciones extremas.
Aerotermia bibloc
En un sistema bibloc, la instalación se divide en dos partes:
- Unidad exterior, que capta la energía del aire.
- Unidad interior, que contiene el intercambiador de calor y otros componentes hidráulicos.
Ambas unidades se conectan mediante tuberías de gas refrigerante, igual que en un aire acondicionado split.
Las ventajas de la aerotermia bibloc son las siguientes.
- Mayor eficiencia en climas fríos, ya que la parte hidráulica queda protegida en el interior.
- Mejor rendimiento en producción de ACS y calefacción a baja temperatura.
- Más opciones de configuración y mayor capacidad en instalaciones de alta demanda.
- Menor riesgo de congelación del agua en la unidad exterior.
La aerotermia bibloc es ideal para viviendas con espacio interior suficiente para ubicar la unidad hidráulica, así como para zonas frías donde se necesita un rendimiento estable durante el invierno. También es la opción más adecuada en instalaciones que necesitan mayor potencia o flexibilidad, como casas grandes o edificios.
¿Qué tipos de aerotermia existen según la temperatura de impulsión?
La aerotermia no siempre impulsa el agua a la misma temperatura, y esta diferencia es de la máxima importancia para elegir correctamente un sistema. Según el tipo de reforma, el estado de los radiadores existentes y el ahorro esperado, conviene distinguir entre aerotermia de baja temperatura y aerotermia de alta temperatura. Cada una está diseñada para trabajar en rangos distintos y, por tanto, se adapta mejor a unos usos que a otros.
A continuación se explican la aerotermia de baja y alta temperatura.
Aerotermia de baja temperatura
La aerotermia de baja temperatura es el estándar del mercado. Estos equipos impulsan agua entre 35 ºC y 55 ºC, un rango perfecto para sistemas de calefacción modernos que necesitan menos temperatura para calentar eficazmente.
Es la opción ideal en obra nueva, donde se diseña la instalación desde cero, y encaja especialmente bien con suelo radiante o radiadores de baja temperatura, siempre que la vivienda cuente con una buena envolvente térmica.
En cuanto a la eficiencia, cuanto más baja es la temperatura de impulsión, mayor es el COP, lo que se traduce en menor consumo eléctrico, mejor rendimiento anual y un funcionamiento muy estable y silencioso.
Limitaciones de la aerotermia de baja temperatura
- No es la mejor opción para radiadores de hierro antiguos en climas fríos, ya que estos emisores necesitan temperaturas más altas para calentar bien.
- Puede necesitar reemplazar radiadores o mejorar el aislamiento para obtener un buen rendimiento.
Aerotermia de alta temperatura
La aerotermia de alta temperatura está diseñada para impulsar agua a 65 ºC, 75 ºC o incluso 80 ºC, sin recurrir a resistencias eléctricas como fuente principal. Para lograrlo, estas máquinas utilizan tecnologías específicas como refrigerantes de nueva generación (especialmente el R290 (propano)) o compresores en doble etapa y ciclos combinados, que elevan la temperatura sin perder estabilidad.
La aerotermia de alta temperatura es la solución más adecuada para viviendas con radiadores antiguos de hierro o aluminio, y resulta especialmente interesante en reformas donde se quiere sustituir una caldera de gasoil o gas sin hacer obra interior ni cambiar los emisores existentes.
Su principal ventaja es que posibilita una transición directa desde una caldera tradicional, evitando modificar la instalación hidráulica y manteniendo un buen rendimiento incluso con temperaturas de impulsión elevadas.
Limitaciones de la aerotermia de alta temperatura
- Supone un menor ahorro energético que la aerotermia de baja temperatura, ya que trabajar a temperaturas altas reduce el COP.
- Los equipos son generalmente más caros y de mayor complejidad técnica.
- Necesita una buena planificación para evitar consumos excesivos en climas muy fríos.
¿Qué tipos de aerotermia hay según la conexión eléctrica?
La aerotermia también puede clasificarse según el tipo de conexión eléctrica que necesita la máquina. Antes de elegir un modelo concreto, conviene tener claro este punto porque afecta a la compatibilidad con la instalación eléctrica de la vivienda, la potencia disponible y el precio de la adaptación. Los fabricantes suelen ofrecer sus equipos en dos versiones: monofásica y trifásica, cada una pensada para necesidades distintas.
Aerotermia monofásica
La aerotermia monofásica está diseñada para funcionar con la tensión estándar de cualquier vivienda: 230 V. Es la versión más habitual en el mercado residencial y cubre sin problemas la mayoría de potencias domésticas.
- Viviendas con instalación eléctrica convencional, sin necesidad de modificar el suministro.
- Equipos de aerotermia de baja y media potencia, típicamente hasta un rango aproximado de 6-9 kW (dependiendo del fabricante).
- Pisos y casas unifamiliares con demandas térmicas moderadas.
Las principales ventajas de la aerotermia monofásica son que no necesita cambios en la instalación eléctrica, tiene un precio de instalación más bajo y un rendimiento suficiente para la mayoría de los hogares.
Aerotermia trifásica
La aerotermia trifásica necesita una conexión eléctrica de 380-400 V, típica en suministros de mayor potencia. Este tipo de alimentación mueve compresores más grandes y estables, especialmente en climas fríos o viviendas de gran tamaño.
- Viviendas con gran demanda térmica (casas grandes, mal aisladas o con muchos radiadores).
- Instalaciones que requieren equipos de alta potencia, por encima de lo que soporta una línea monofásica.
- Hogares que ya disponen de suministro trifásico o donde se prevé ampliar la potencia contratada.
- Situaciones donde se busca máxima estabilidad eléctrica en el funcionamiento del compresor.
Entre sus ventajas destacan la posibilidad de instalar máquinas más potentes sin sobrecargar la instalación, tiene una mayor estabilidad en el arranque y funcionamiento del compresor y resulta ideal para climas fríos o para instalaciones especialmente exigentes.

¿Qué tipos de aerotermia hay según su uso?
La aerotermia también puede clasificarse según el uso principal para el que está diseñada. Esta perspectiva te facilita entender qué tipo de equipo conviene instalar según las necesidades reales de la vivienda: agua caliente, calefacción completa, integración con caldera existente, etc.
Los tipos de aerotermia según su uso son los siguientes.
- Aerotermia sólo para ACS: Equipos diseñados exclusivamente para producir agua caliente sanitaria mediante bomba de calor.
- Aerotermia para calefacción y ACS: Sistema completo y modular que proporciona calefacción, refrigeración y agua caliente sin el uso de calderas de apoyo. Sus componentes se instalan por separado, lo que da mayor flexibilidad de configuración y potencia.
- Aerotermia All-in-One: Equipos compactos que integran la unidad interior y el depósito de ACS en un único módulo.
- Aerotermia híbrida: Sistemas que combinan aerotermia con una caldera de gas o gasoil existente.
¿Hay aerotermia sólo para ACS?
Sí, existen equipos específicos llamados termos termodinámicos o bombas de calor para ACS, cuyo único propósito es producir agua caliente sanitaria.
Son unidades compactas que integran un pequeño compresor y un depósito de agua. Funcionan como una aerotermia en miniatura: extraen calor del aire (interior o exterior) y lo transfieren al agua del acumulador.
La aerotermia para ACS es recomendable en viviendas donde sólo se busca ahorrar en ACS sin modificar la calefacción, en pisos o casas con poco espacio para una aerotermia completa, en hogares con baja demanda de calefacción pero un consumo notable de agua caliente, y en casos donde se quiere sustituir termos eléctricos tradicionales para reducir el consumo.
Sin embargo, la aerotermia sólo para agua caliente tiene limitaciones como que no sirven para calefacción ni refrigeración, su rendimiento cambia según del lugar donde se instala (como garajes o lavaderos) y tienen una menor producción en comparación con una aerotermia completa.
¿Qué es la aerotermia all-in-one?
Los sistemas All-in-One (AIO) son unidades interiores compactas que integran en un bloque: el módulo hidráulico, el depósito de ACS, y la electrónica de control. Tienen un formato similar al de una torre o una nevera, lo que facilita su instalación y reduce el espacio necesario.
La aerotermia AIO tiene ventajas como una instalación más limpia y rápida, una estética más cuidada al quedar todo integrado en un único mueble y un menor riesgo de errores de montaje, al venir preconfiguradas de fábrica.
Aún así, los sistemas AIO tienen limitaciones como la necesidad de disponer de un espacio interior suficiente para colocar la torre, la capacidad limitada del depósito (habitualmente entre 150 y 200 L) y una menor flexibilidad en instalaciones complejas.
Son especialmente recomendables en viviendas que buscan una solución compacta y ordenada, en reformas donde se quiere minimizar la obra y las tuberías visibles y en casas con una demanda de ACS moderada.

¿Qué es la aerotermia híbrida?
La aerotermia híbrida combina una bomba de calor con una caldera de gas o gasoil existente. Ambos sistemas trabajan de forma coordinada: la aerotermia cubre la mayor parte del año y la caldera entra en apoyo cuando se necesita más temperatura o potencia.
La aerotermia híbrida tiene como ventajas aprovechar la instalación existente sin necesidad de cambiar radiadores, reducir el consumo de gas o gasoil sin renunciar a la potencia de la caldera y resultar especialmente útil en climas fríos donde la aerotermia por sí sola podría quedarse corta.
Se recomienda en viviendas con radiadores antiguos que necesitan alta temperatura, en casas grandes con necesidad de potencia adicional en picos de demanda y en reformas donde se busca ahorrar sin sustituir toda la instalación.
¿Con qué tipos de emisores es compatible la aerotermia?
La elección de la aerotermia no termina cuando decides el tipo de máquina: también es básico saber con qué emisores de calor o frío es compatible. Cada emisor trabaja a una temperatura distinta y condiciona tanto el confort como el consumo eléctrico.
Suelo radiante / refrescante
El suelo radiante es el emisor más eficiente para aerotermia, ya que ambos trabajan en rangos de 35 a 45 ºC, lo que da un COP muy alto, bajo consumo y un confort uniforme. También puede refrescar en verano, aunque con limitaciones en ambientes húmedos por riesgo de condensación.
Radiadores
Los radiadores pueden funcionar con aerotermia, pero su eficiencia es diferente según su tipo: los radiadores de baja temperatura (40-50 ºC) son adecuados y mantienen buen rendimiento, mientras que los radiadores tradicionales necesitan unos 65 a 75 ºC, lo que reduce la eficiencia y aumenta el consumo. Funcionan bien con aerotermias de alta temperatura o cuando no se quieren sustituir los radiadores existentes.
Fancoils
Los fancoils son unidades con ventilador e intercambiador que dan calefacción y refrigeración con aerotermia aire-agua. Son rápidos, eficientes para enfriar, habilita el control por estancias y no presentan problemas de humedad como el suelo refrescante.
Splits
Los splits son equipos similares a los de aire acondicionado, válidos únicamente para sistemas aire-aire. Proporcionan calefacción y refrigeración con buena eficiencia en climas templados, instalación rápida y precio reducido, aunque no producen ACS y su confort en calefacción es menor que en sistemas por agua.
¿Qué factores determinan qué tipo de aerotermia debo elegir?
Elegir la aerotermia adecuada depende de la potencia, del modelo, y de una serie de criterios que determinan qué tipo de sistema encaja mejor en cada vivienda. Estos factores tienen que ver con el espacio disponible, el clima, el tipo de reforma, el uso que se le va a dar y otros aspectos que condicionan tanto la instalación como el rendimiento final. A continuación tienes los criterios más importantes para tomar una decisión informada.
1. Espacio disponible: El espacio condiciona el tipo de aerotermia, ya que en viviendas sin sala técnica lo más práctico es instalar un sistema monobloc o una torre AIO por su menor ocupación y simplicidad, mientras que si se dispone de espacio interior suficiente es posible elegir una aerotermia bibloc, que tiene mejor rendimiento en climas fríos y mayor flexibilidad de instalación.
2. Clima de la zona: La temperatura exterior influye en el tipo de unidad recomendada, porque en climas fríos con inviernos por debajo de -10 ºC es preferible una aerotermia bibloc que protege el circuito hidráulico y mantiene mejor el rendimiento, mientras que en climas templados tanto monobloc como bibloc funcionan bien y la elección puede basarse en simplicidad o eficiencia.
3. Necesidad real de uso: Antes de elegir un sistema conviene definir qué se necesita, ya que si sólo se busca agua caliente sanitaria basta con un termo termodinámico más económico y compacto, mientras que para calefacción y ACS se necesita una aerotermia aire-agua completa, y si además se quiere refrigeración es necesario combinarla con fancoils o recurrir a aerotermia aire-aire con splits.
4. Reforma vs. obra nueva: El estado de la vivienda determina los emisores compatibles, porque en obra nueva lo ideal es instalar suelo radiante para maximizar la eficiencia, mientras que en reformas con radiadores antiguos puede optarse por aerotermia de alta temperatura o un sistema híbrido, y si es posible cambiar emisores, los radiadores de baja temperatura o los fancoils son alternativas adecuadas.
5. Demanda térmica de la vivienda: La potencia necesaria depende del tamaño, aislamiento y número de emisores, de modo que viviendas grandes o mal aisladas pueden necesitar equipos más potentes o incluso trifásicos, mientras que viviendas pequeñas o bien aisladas funcionan perfectamente con aerotermia monofásica.
6. Instalación eléctrica disponible: La instalación eléctrica condiciona el tipo de máquina, ya que una vivienda con suministro estándar de 230 V debe optar por aerotermia monofásica, mientras que instalaciones de 380-400 V o necesidades de alta potencia requieren aerotermia trifásica.
7. Preferencia por simplicidad o flexibilidad: La elección también varía según el enfoque del usuario, porque quienes buscan una instalación rápida, compacta y sencilla suelen preferir sistemas monobloc o AIO, mientras que quienes priorizan el máximo rendimiento, modularidad y opciones de configuración se inclinan por sistemas bibloc.
