Recargar coche eléctrico con paneles solares

Cargar un coche eléctrico con placas solares en casa: sí o no, cómo y por qué

¿Es posible cargar tu coche eléctrico con paneles solares en casa? Sí, se puede y resulta técnicamente viable con una instalación bien dimensionada. Paneles, inversor y wallbox coordinan la energía para cargar el vehículo priorizando la producción solar y usando red o baterías cuando no hay sol.

El número de placas depende del consumo del coche (kWh/100 km), los kilómetros diarios y la producción real del tejado (zona, orientación y sombras). Además de las placas, para la instalación hacen falta inversor, wallbox, estructuras, cableado, protecciones (contra sobretensiones, magnetotérmico, diferencial adecuado y puesta a tierra), y opcionalmente baterías domésticas para usar excedentes por la noche.

El tiempo de carga del vehículo con únicamente energía solar depende de la potencia disponible: como referencia, para generar 50 kWh una instalación de 5 kWp requiere unas 10 horas de sol pico equivalentes (normalmente de 1 a 2 días soleados).

En general un sistema de carga de vehículos eléctricos es rentable a medio y largo plazo si se autoconsume una buena parte del consumo, y se recorren suficientes kilómetros. Un coche de combustión gasta entre 7 y 12 €/100 km, y uno eléctrico con carga desde la red entre 1,5 y 6 €/100 km según tarifa, y mucho menos con energía solar.

¿Cómo funciona un sistema de carga solar para vehículos eléctricos?

Un sistema de carga solar para vehículos eléctricos funciona interconectando paneles solares fotovoltaicos, un inversor y un punto de carga (wallbox). Los paneles generan corriente continua (CC), el inversor la convierte en corriente alterna (CA) para la vivienda y el wallbox entrega esa energía al coche, cuyo cargador a bordo la transforma de nuevo en CC para almacenarla en la batería.

El proceso, de forma simplificada, es el siguiente:

  1. Los paneles solares captan la luz del sol y la convierten en electricidad en forma de CC.
  2. La CC llega al inversor solar, que convierte la CC en CA compatible con la instalación eléctrica de la vivienda.
  3. La CA resultante puede suministrar los consumos de la casa o abastecer el cargador del coche eléctrico.
  4. El wallbox suministra CA al vehículo y el cargador a bordo la convierte en CC para almacenarla en la batería.

En cuanto a las configuraciones de la instalación, existen dos configuraciones habituales: sistemas de autoconsumo conectados a la red y sistemas aislados (off-grid).

En un autoconsumo conectado a red, que es lo más frecuente en entornos urbanos, la instalación solar opera en paralelo con la red eléctrica. Durante las horas de sol, se puede recargar el coche principalmente con la producción fotovoltaica. Si los paneles no generan lo suficiente, la red cubre automáticamente la energía faltante. Esta falta de generación fotovoltaica puede darse al anochecer o con nubosidad intensa.

El inversor se encarga de esa gestión. Primero prioriza la energía solar y, si hace falta, complementa con la red. Con la priorización solar y apoyo de red, el inversor mantiene la potencia demandada sin interrupciones.

En una instalación aislada (off-grid), no existe respaldo de la compañía eléctrica. Normalmente tendrás que aumentar la potencia instalada y el número de baterías, si quieres recargar el coche sólo con tus paneles. En la práctica, se traduce en más paneles y baterías de mayor capacidad (kWh). Estas baterías almacenan excedentes diurnos y entregan energía en ausencia de producción. Son imprescindibles si quieres recargar de noche. Sin embargo, elevan el coste y la complejidad del sistema, por lo que este enfoque es menos común.

¿Cuántas placas solares se necesitan para cargar un coche eléctrico?

Para cargar un coche eléctrico se necesitan desde 4 a 6 placas en un perfil de conducción bajo y, en un uso diario intensivo, 10 o más paneles, siempre en función del consumo del coche, tus km diarios y la producción solar real (zona, orientación y sombras).

La cantidad de paneles se calcula a partir de varios factores. A continuación desglosamos el cálculo paso a paso para que tú mismo estimes cuántos paneles necesitas.

1. Consumo del coche

Identifica el consumo de tu vehículo por kilómetro. Este dato suele expresarse en kWh/100 km, usando el ciclo WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure). Muchos modelos actuales se mueven en consumos medios de entre 15 y 25 kWh/100 km.

Por ejemplo, un utilitario pequeño como un Renault Twingo E-Tech puede consumir alrededor de 13 kWh/100 km, mientras un SUV grande como un Audi e-tron puede superar 20 kWh/100 km. Puedes verificar este dato en la ficha técnica del vehículo.

2. Kilometraje diario (o anual)

Calcula cuánto conduces en promedio en km/día. Otra opción es partir del total anual y convertirlo a media diaria.

Por ejemplo, 50 km diarios equivalen aproximadamente a 18.000 km al año. Para dimensionar, conviene clasificar tu caso en un perfil de uso bajo (20 km/día), medio (50 km/día) o alto (más de 100 km/día).

3. Energía necesaria

Calcula la energía diaria que tu coche necesita recibir desde la fotovoltaica en kWh/día, a partir de consumo y distancia.

Fórmula para la energía consumida diaria:

Energía diaria (kWh/día) = (Consumo (kWh/100 km) / 100) x Distancia (km/día)

Así, si tu coche consume 20 kWh/100 km y recorres 50 km en un día, necesitarás unos 10 kWh diarios para reponer lo consumido (20/100 x 50 = 10 kWh). En términos anuales, serían unos 3.650 kWh al año en este ejemplo.

4. Producción de los paneles

Estima la producción por panel a partir de su potencia y de las horas de sol pico (HSP) de tu zona. También influyen la orientación y la inclinación, además de pérdidas por temperatura, sombras e inversor.

Un panel fotovoltaico típico hoy tiene alrededor de 400 a 500 W de potencia nominal. En España, 1 kW instalado puede producir aproximadamente de 1.200 a 1.800 kWh al año. La cifra varía por región, orientación y sombras.

Con paneles de 400 a 450 W, el rango de de 1.200 a 1.800 kWh al año por kW equivale de forma orientativa a de 600 a 800 kWh al año por panel, es decir, alrededor de 2 kWh/día de media. En zonas muy soleadas como Almería la producción por kW instalado suele situarse en la parte alta del rango. En zonas del norte como Galicia, en la parte baja.

5. Cálculo final (número de paneles)

Divide la energía diaria necesaria (paso 3) entre la energía diaria producida por panel (paso 4) para obtener cuántos paneles necesitas.

Siguiendo el ejemplo anterior (50 km/día y 10 kWh/día): si cada panel aporta aproximadamente 2 kWh/día, necesitarías 10 / 2 = 5 paneles.

Como referencia, si consideramos varios escenarios (bajo, medio y alto), la tabla siguiente sirve como guía.

Perfil de uso Distancia diaria (km/día) Energía diaria necesaria (kWh/día) Paneles (450 Wp) necesarios
Bajo (recorrido 20 km/día, coche con consumo 15 kWh/100 km) 20 km/día 3 kWh/día 2 paneles
Medio (recorrido 50 km/día, coche con consumo 20 kWh/100 km) 50 km/día 10 kWh/día 5 paneles
Alto (recorrido 100 km/día, coche con consumo 18 kWh/100 km) 100 km/día 18 kWh/día 9 paneles

Estos paneles no tienen por qué asignarse exclusivamente al coche. Lo habitual es dimensionar una instalación fotovoltaica para cubrir el consumo de la vivienda y la energía del vehículo.

Usa estas cifras como orientación inicial. Antes de decidir, es imprescindible un estudio personalizado por un profesional. Sombras, orientación del tejado, perfil de uso y excedentes pueden cambiar la producción y el dimensionamiento de la instalación.

¿Qué componentes necesito para instalar un punto de carga con energía solar?

Para instalar un punto de carga con energía solar, necesitas paneles solares, un inversor solar y un wallbox, además de estructuras, cableado y protecciones. De forma opcional, baterías domésticas para almacenar excedentes y aumentar la recarga fuera de horas solares.

Para instalar tu sistema de carga solar necesitas elementos similares a una fotovoltaica doméstica, con el añadido del cargador del coche.

1. Paneles solares fotovoltaicos

Los paneles fotovoltaicos generan electricidad a partir de la radiación solar. Conviene maximizar la potencia instalada por m2 para recargar un vehículo eléctrico. Maximizar la potencia instalada por m2 es aún más importante cuando el espacio disponible es limitado.

En la actualidad se instalan mayoritariamente módulos monocristalinos de 400 W o más, por ejemplo, paneles de 450 W ocupan alrededor de 2 m2 cada uno.

No hay paneles "especiales" para coches: se dimensiona una instalación de autoconsumo para la vivienda, que también dará servicio al vehículo.

Para reducir riesgos, comprueba las garantías de producto y de potencia. Además, asegúrate de que el instalador coloque los paneles solares con inclinación y orientación optimizadas.

2. Inversor solar

El inversor convierte la CC de los paneles en CA para la vivienda y para el cargador del coche. El inversor se conecta a los paneles por un lado y se integra en la red interna de la vivienda por el otro.

Por ejemplo, si tu instalación tiene 5 kW (CC) en módulos, es habitual instalar un inversor de 4 kW (CA). Si tienes un wallbox de 7 kW, puedes completar la recarga combinando energía solar y aportes de la red. La red sólo entra cuando la producción solar no basta.

También puedes modular la potencia de carga y ajustarla a la producción solar disponible. La modulación de la potencia de carga funciona mejor cuando hay gestión dinámica.

Es recomendable que el inversor solar intercambie datos de medición y control. Así puede coordinarse con la gestión de excedentes del punto de carga inteligente si hace falta.

3. Punto de recarga o cargador de pared (wallbox)

Este es el cargador que instalarás en el garaje o parking. Aunque podrías recargar desde un enchufe convencional, no se recomienda por seguridad y lentitud. Lo ideal es un cargador de pared dedicado, con potencia adecuada (habitualmente 7,4 kW monofásicos o de 11 a 22 kW trifásicos, según acometida) y con gestión inteligente de energía.

Estos modelos pueden programarse para recargar cuando hay excedentes solares. Ajustan automáticamente la potencia disponible y detectan si la producción supera el consumo de la vivienda. En ese caso, inician la carga o modulan la potencia para aprovechar el excedente.
Cuando lo elijas, verifica que incorpore gestión de excedentes y que sea compatible con tu vehículo. En Europa, lo habitual es el conector Tipo 2 (Mennekes).

Partes del conector europeo de un punto de recarga (macho y hembra)

4. Estructuras, cableado y protecciones

Las estructuras de montaje sujetan los paneles en tejado o suelo con la inclinación correcta. Deben ser resistentes y adaptarse al tipo de cubierta (plana, inclinada, teja, chapa, etc.).
Además, una instalación fotovoltaica con punto de carga requiere cableado y protecciones dimensionadas para garantizar seguridad y funcionamiento.

  • Desde los paneles al inversor, el instalador suele emplear cables solares unipolares tipo H1Z2Z2-K (de 4 a 6 mm2), aptos para intemperie y conforme a UNE-EN 50618.
  • Desde el inversor al cuadro eléctrico y del cuadro al wallbox, el instalador suele utilizar cables de cobre tipo RZ1-K o H07Z1-K (libres de halógenos) y secciones típicas de 6 mm2 a 10 mm2, según potencia y distancia. Para un cargador monofásico de 7,4 kW (32 A), el diseño suele fijar una sección mínima de 6 mm2. Si la longitud supera los 20 m, conviene usar una sección mayor. El objetivo es limitar la caída de tensión.

En protecciones, el sistema debe incluir: fusibles en CC (dimensionados según la corriente de cortocircuito de la cadena (string)), protección contra sobretensiones tipo 2 en CC y en CA, y un magnetotérmico de curva C (por ejemplo, 32 A para 7,4 kW). Para el diferencial, usa tipo A con detección de CC de 6 mA o, alternativamente, un diferencial tipo B específico para cargadores.

Las canalizaciones eléctricas (interior y exterior) deben adaptarse al entorno de instalación. Deben resistir UV, calor y humedad. En zonas expuestas, conviene un grado de protección IP65 o superior.

Si el recorrido del cableado es largo o va compartido, la ITC-BT-29 exige conductos registrables, ignífugos y compartimentados. Esto es habitual en garajes comunitarios.

Por último, el sistema debe disponer de una puesta a tierra efectiva. Conecta inversor y punto de recarga a tierra. La resistencia de la puesta a tierra debe estar dentro de los límites del REBT, en baja tensión, suele buscarse menos de 10 Ω, según el caso.
Todo el conjunto debe cumplir con el REBT, ITC-BT-40 e ITC-BT-52. Además, debe reflejarse en un esquema unifilar visado, preparado por un instalador autorizado.

5. Baterías de almacenamiento (opcional)

No son obligatorias, pero conviene evaluarlas: una batería doméstica puede aumentar el porcentaje de energía solar utilizada en la recarga al almacenar excedentes diurnos y entregarlos cuando no hay sol (por ejemplo, por la noche). Si además hay subvenciones que reduzcan el coste, la combinación con baterías puede mejorar la amortización.

Instalación fotovoltaica doméstica con punto de recarga para coche eléctrico

¿Cuánto tiempo tarda en cargarse un coche eléctrico sólo con paneles solares?

Un coche eléctrico tarda en cargarse sólo con paneles solares lo que marque la combinación entre la potencia fotovoltaica disponible y la potencia de carga del coche/wallbox: con una batería de 50 kWh, una instalación de 5 kWp suele requerir alrededor de 10 HSP para generar esa energía (aprox. 1 o 2 días de buen sol, según la época y la meteorología).

El tiempo de carga se determina principalmente por dos variables: la potencia de tu instalación solar y la potencia de carga que admite el coche (o el wallbox).

En general, a mayor potencia fotovoltaica instalada, menor será el tiempo de recarga.

Vamos a plantear un ejemplo: un coche con batería de 50 kWh (tamaño común, equivalente a unos 300 km de autonomía en muchos modelos de tamaño medio).

¿Cuántas horas de sol pico equivalentes hacen falta para producir 50 kWh?

A continuación presentamos estimaciones con distintas potencias.

Potencia solar instalada (kWp) Tiempo aproximado para generar 50 kWh (h HSP)
3,2 kWp (unos 8 paneles) de 16 a 17 horas de sol pico (equivalente a 3 días soleados)
5 kWp (unos 12 paneles) 10 horas de sol pico (aprox. 2 días de buen sol)
7 kWp (unos 16 paneles) 7 horas de sol pico (posible en 1 día muy despejado de verano)

En resumen, con potencias en torno a 5 a 7 kW puedes generar del orden de 50 kWh en uno o dos días con buena irradiación. Con instalaciones menores (alrededor de 3 kW) la recarga completa puede requerir varios días o recargas parciales.

El tiempo de carga solar varía con la hora y con la meteorología. A mediodía se acerca a la potencia pico, por la mañana y por la tarde disminuye. Con nubes o lluvia también cae la generación.

Estas "horas" se refieren a horas de sol pico equivalentes (HSP), no a horas de reloj continuas. Por ejemplo, 10 HSP pueden repartirse en dos días con unas 5 horas solares cada uno.

También debes considerar la potencia del wallbox y la del cargador interno del coche. Si el wallbox es de 7,4 kW y los paneles generan 3 kW, la carga irá a 3 kW con energía solar. La red aportará la potencia restante.

Si produces 10 kW pero el cargador interno del coche sólo acepta 7 kW en CA, el coche limitará la potencia a 7 kW. El inversor (o el sistema de gestión de la instalación) deriva el excedente a consumos de la vivienda o lo inyecta a la red, según tu configuración.

Como el coche suele pasar muchas horas aparcado y no es necesario agotar la batería, puedes recargar de forma gradual durante las horas solares. Incluso si generas 15 kWh al día, en tres jornadas acumulas 45 kWh, suficientes para recorrer entre 250 y 300 km, según el consumo del vehículo.

Además, puedes combinar carga directa con producción solar, baterías domésticas y respaldo de la red. Así adaptas la recarga a tu rutina y aprovechas mejor cada kWh generado.

¿Es rentable instalar placas solares para cargar el coche?

Sí, instalar placas solares para cargar el coche suele ser rentable a medio y largo plazo si autoconsumes una parte alta de la producción y recorres suficientes kilómetros, porque reduces el coste por kWh frente a cargar siempre desde la red. La rentabilidad concreta depende del coste/ayudas de la instalación, tu tarifa eléctrica y tu patrón de carga.

Instalar placas solares supone una inversión inicial importante, pero a medio y largo plazo suele resultar rentable en la mayoría de situaciones. Para estimarlo, compararemos el coste por cada 100 km recorridos en tres escenarios: combustión, eléctrico con red y eléctrico con solar.

  • Coche de combustión (gasolina/diésel):
    Un vehículo convencional consume entre 6 y 8 litros de combustible por cada 100 km. Con un precio de referencia de 1,5 €/litro, esto equivale a unos 9 a 12 € por cada 100 km en gasolina, según la OCU.
    En diésel, el coste puede situarse algo por debajo, en torno a 7 a 9 €/100 km, según consumo y precio, según el MITECO.
    El rango de 7 a 12 € por cada 100 km equivale a unos 0,07 a 0,12 €/km, sin contar mantenimiento. Además, quemar combustibles emite CO2 y otros contaminantes (aprox. 2,3 kg de CO2 por litro de gasolina).
  • Coche eléctrico cargando de la red:
    Para 100 km, un eléctrico suele requerir 15 a 20 kWh; tomemos 18 kWh/100 km como referencia. Si cargas desde la red, el coste depende del precio del kWh por franjas: en valle puede rondar 0,10–0,15 €/kWh y en punta puede superar 0,30 €/kWh; asumamos 0,20 €/kWh como promedio.
    Con un precio medio de 0,20 €/kWh, 100 km costarían 3,6 € (18 kWh x 0,20 €/kWh). Cargando en horas baratas, muchos usuarios alcanzan costes de 1,5 a 2 €/100 km con tarifas nocturnas, según la OCU (2023).
    Incluso en un escenario desfavorable (muchas cargas en punta), podrías situarte en 5 a 6 €/100 km, que sigue siendo inferior al coste típico de la gasolina equivalente.
  • Coche eléctrico cargando con solar:
    Si recargas con tus placas, el coste variable del kWh disminuye. Puedes calcular un coste medio por kWh si conoces dos datos: el coste total de la instalación y la energía estimada a lo largo de su vida útil.
    En instalaciones residenciales en España, la energía autoconsumida suele situarse en el entorno de 0,05 €/kWh o menos (estimaciones que varían por coste de instalación y ayudas). Con un coste medio de 0,05 €/kWh, esto puede equivaler a unos 0,75 € por cada 100 km si el coche consume 15 kWh/100 km (15 x 0,05 €).
    Tras la amortización, el coste energético por kilómetro se mantiene muy bajo porque la fuente es la radiación solar.

En conjunto, recargar con paneles puede reducir el gasto energético frente a un vehículo de combustión y también frente a la recarga exclusiva desde la red, especialmente si aprovechas excedentes.

Según la OCU, en 100.000 km un coche eléctrico puede ahorrar entre 7.000 y 10.000 € en energía frente a uno de gasolina. La estimación asume una carga principalmente en casa y un horizonte de 10 años. El ahorro aumenta aún más, si parte de esa carga proviene de fotovoltaica.

¿Qué pasa si necesito cargar el coche de noche o en un día nublado?

Si necesitas cargar el coche de noche o en un día nublado, la recarga deberá apoyarse en la red (si tu sistema es conectado a red) o en baterías (si tienes almacenamiento), porque por la noche no hay producción y en días nublados la generación fotovoltaica cae y puede no cubrir la potencia que pide el cargador.

En un día muy nublado, la producción fotovoltaica disminuye de forma marcada. Con cielo cubierto, la generación puede caer del 10 % al 20 % de la potencia pico. La cifra depende de la cobertura nubosa y de la irradiancia. Si la producción no cubre la potencia solicitada por el cargador, la red compensa el déficit.

¿Qué pasa si no tengo acceso a la red eléctrica?

Si no tienes acceso a la red eléctrica las recargas quedan limitadas por la energía disponible en baterías y por la producción solar del día, por lo que necesitarás más potencia fotovoltaica y almacenamiento (o un apoyo auxiliar) para evitar quedarte sin margen en noches y días con baja irradiación.

Si utilizas un sistema aislado (off-grid), o en caso de apagón prolongado, la capacidad de recarga queda limitada por la energía disponible en baterías.

En un sistema aislado, la recarga nocturna depende de la energía almacenada en las baterías durante el día. En días nublados, conviene evitar un sistema subdimensionado. Para evitar el subdimensionamiento, suele ser necesario aumentar potencia y almacenamiento, o incorporar un generador auxiliar.

En general, lo más eficiente es programar la recarga en horas solares, siempre que sea posible. Puedes recargar cerca del pico de producción (media mañana y primeras horas de la tarde) y aprovechar mejor la energía solar, si trabajas desde casa o el coche permanece aparcado en el garaje buena parte del día.

Si usas el coche durante el día y vuelves por la noche, no podrás recargar con sol en ese momento. En ese caso, puedes instalar una batería de respaldo. Esta batería almacena excedentes diurnos y suministra energía por la noche. Si la batería y el inversor tienen función backup, podrás usar la batería durante cortes de red.

¿Es lo mismo recargar un coche con paneles solares que un coche con placas solares integradas en el techo?

No es lo mismo recargar un coche con paneles solares que un coche con placas solares integradas en el techo.

Los paneles integrados en la carrocería de algunos modelos o prototipos generan una cantidad pequeña de energía. Suelen ser útiles para sistemas auxiliares o, en el mejor de los casos, para añadir unos pocos kilómetros de autonomía al día. Por ejemplo, el Toyota Prius Plug-in puede sumar de 2 a 3 km diarios con su techo solar opcional.

Otros proyectos más ambiciosos (Lightyear 0 y el cancelado Sono Sion) afirmaban que podían sumar entre 30 y 70 km diarios en condiciones ideales. Aun así, son vehículos muy especializados y muy caros, el Lightyear superaba los 200.000 €.

Aunque la tecnología avanza (células más eficientes y materiales flexibles), ningún coche de serie actual puede recargar por completo su batería sólo con paneles integrados. La superficie disponible es limitada y la orientación rara vez es óptima. Incluso con 4 m2 de paneles de alta eficiencia, la producción suele ser de 1 a 2 kWh al día. Eso equivale a de 5 a 10 km extra, según el consumo del coche.

Si quieres cubrir gran parte de la recarga con energía solar, necesitas una instalación fotovoltaica fija, bien orientada y conectada a un punto de carga doméstico.

¿Qué debo tener en cuenta antes de decidirme por poner un punto de recarga solar?

Debes tener en cuenta la orientación e inclinación (y sombras), la potencia disponible/contratada y la gestión dinámica, tu rutina de uso y horarios de carga, el coste y las ayudas, los trámites/permiso aplicables y las garantías de instalador y equipos.

  • Orientación e inclinación del tejado: Prioriza una superficie orientada al sur, sin sombras y con espacio suficiente (aprox. 2 m2 por panel). Sureste o suroeste también funcionan con pérdidas moderadas. Si el tejado no es óptimo, puedes instalar pérgolas o estructuras en suelo.
  • Potencia eléctrica disponible en casa: Verifica la potencia contratada y el margen disponible: un cargador de 7,4 kW puede requerir una ampliación si sólo tienes 4 o 5 kW contratados. Conviene instalar un sistema de gestión dinámica de carga, si la potencia contratada es baja. Con un sistema de gestión dinámica de carga, evitas superar el límite contratado. También conviene verificar que el cuadro eléctrico tenga espacio para protecciones.
  • Patrones de uso del vehículo: Define tu rutina (si el coche está en casa de día o solo de noche) y tus kilómetros diarios para elegir la qué hacer: carga con producción solar directa, batería doméstica para usar energía solar por la noche o carga nocturna con tarifa valle.
  • Coste, presupuesto y ayudas disponibles: Solicita presupuestos detallados y tramita las ayudas públicas disponibles. El Plan MOVES III subvenciona parte del cargador y algunas comunidades autónomas financian un porcentaje de la instalación fotovoltaica (según convocatoria). También existen opciones de financiación para repartir la inversión.
  • Trámites y permisos: Legaliza la instalación de autoconsumo y comunícala a la comercializadora si aplica. Además, algunos ayuntamientos exigen solicitar una licencia de obra menor. En una comunidad de vecinos, suele bastar con notificar la instalación del punto de carga. El procedimiento se apoya en la Ley de Propiedad Horizontal. Las empresas instaladoras suelen gestionar estos trámites.
  • Empresa instaladora y garantías: Contrata profesionales con experiencia en fotovoltaica y movilidad eléctrica. Solicita referencias y revisa garantías: paneles con garantías de producto y potencia (normalmente 25 años), inversor según fabricante, cargador (de 2 a 3 años) y batería (en torno a 10 años, según modelo). Valora si ofrecen mantenimiento o monitorización remota para controlar producción y consumo.
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